Los creadores de Roz estuvieron probando a varias actrices en busca de una voz enérgica y a la vez divertida para el personaje, pero ninguna les convencía. Al final se les ocurrió probar con un hombre y fue entonces cuando entró en el proyecto Bob Peterson, miembro del equipo técnico de la película. Su voz fue distorsionada electrónicamente para hacerla sonar más femenina.