Tepasmas
Frank Doelger recuerda sobre la historia: "Me fascinó por un par de razones. Estaba muy interesado en ver una obra cuyo material fuera una historia de amor y un drama que únicamente pudiera funcionar para actores que estuvieran entre los cuarenta y los cincuenta años, ya que sólo podría ser creíble si se tiene a la espalda unos 20 años de vida romántica, pues ahí hay toda una nueva dimensión y riqueza. Al tiempo, también me intrigaba esa cuestión de si es o no posible amar a dos personas simultáneamente y de si, de hecho, hay por el mundo gente para quien una persona no es suficiente, que presenta dimensiones muy diferentes de su persona, lo que signifique que se ven obligados a buscar amor en varios lugares. No se trata únicamente de un idilio pasajero o de atracción sexual; se trata de un personaje que sentía que necesitaba a dos personas para notarse completa. Richard Eyre y Charles Wood han considerado esas ideas y las han convertido en un thriller absolutamente misterioso, tenso, oscuro y psicológico que parece contener cada uno de los elementos que buscamos en este tipo de material."