Arthur
Para el papel del protagonista Coronel Nicholson, David Lean tenía en mente a dos de los actores británicos más prestigiosos: Laurence Olivier o Charles Laughton. Sin embargo, Sir Laurence estaba muy ocupado preparando el rodaje de “El príncipe y la corista”, que iba a dirigir y protagonizar junto a Marilyn Monroe y declinó la oferta. Charles Laughton aceptó en principio, pero su delicada salud le impedía trasladarse al sofocante Ceilán donde se iba a filmar toda la película y prefirió irse a Hollywood a rodar "Testigo de cargo", de Billy Wilder. Lean llamó entonces a Cary Grant, el cual pensó que el papel le hacía demasiado mayor y no quiso saber nada más del proyecto. Alec Guinness fue la cuarta opción; aunque en un primer momento rechazó el papel porque el personaje le parecía según sus palabras "un loco y un traidor", al final acabó aceptando y fue todo un acierto: Sir Alec brindó una de las mejores interpretaciones de su carrera, la cual le valió el Oscar al mejor actor.
Arthur
David Lean tuvo constantes disputas con los actores ingleses, especialmente con Alec Guinness y James Donald, porque éstos pensaban que el film era "antibritánico" y pretendían hacer cambios en el guión para que sus personajes resultaran más "heroicos", algo a lo que el director se negaba. La tensión fue creciendo hasta que al final del rodaje de la última escena con Alec Guinness, Lean, que también era inglés, gritó "¡Corten! ¡Y ahora, que les den por c… a los actores ingleses! ¡Gracias a Dios que mañana empiezo a rodar con un actor americano…!"
Arthur
La famosa marcha “Coronel Bogey”, que los prisioneros ingleses silban al entrar en el campo japonés al principio de la película, era una melodía muy popular entre los militares británicos desde la Gran Guerra. Durante la II Guerra Mundial, los soldados le pusieron una letra sarcástica sobre Hitler y los alemanes cuyo estribillo decía “Hitler has only got one ball” (Hitler sólo tiene un huevo). David Lean quería que los soldados cantaran esa letra mientras entraban en el campamento, pero al productor Sam Spiegel le pareció demasiado vulgar y sugirió que los actores simplemente silbaran la melodía. Lean aceptó a regañadientes y así es como quedó la secuencia en el film.
Arthur
Durante un descanso del rodaje, David Lean decidió darse un baño en el río para aliviar el intenso calor. Sin embargo, no tuvo en cuenta la peligrosa corriente y a punto estuvo de ahogarse si no llega a salvarle el actor Geoffrey Horne, que se lanzó al agua al oír los desesperados gritos del director.
Aarón Moreno Dominguez
A David Lean no le caía muy bien Omar Sharif, aunque este era considerado una super estrella en su país. David Lean no lo veía como lo veían sus compatriotas. Omar se ganó su confianza y respeto yéndose todas las noches a ensayar él y un acompañante la escena en la que mata al beduino de Lawrence delante del pozo. Allí descubrió que necesitaba coserse la banda del rifle al traje porque se caía encima cada vez que se agachaba para recoger el cubo de agua.
Andrés García Latorre
David Lean le preguntó al autor de la música, Maurice Jarre, que, en un desierto, dónde se colocarían los músicos. Jarre le respondió con una frase típica de los responsables de música de la época, "justo detrás de donde se coloquen las cámaras".
Andrés García Latorre
La película es muy cuidadosa a la hora de mostrar la homosexualidad de T.E. Lawrence. Según parece, David Lean quiso ser más explícito, pero la productora le advirtió que el puritano público norteamericano lo rechazaría.
Arturo Zafra
Wolfgang Petersen se inspiró en la obra de David Lean para el reparto: por eso aparecen Peter O'Toole y Julie Christie.