Eli Roth ganó 15 kilos de músculo para interpretar a Donnie Donowitz, "el Oso Judío". Roth también aprendió a cortar el pelo para el papel gracias a Humberto, el padre de la productora Pilar Savone, en su salón de Beverly Hills.
Es la primera película dirigida por Eli Roth, un aficionado a las películas de terror al que le surgió la idea a los 19 años cuando trabajaba en una granja de caballos y cogió una infección en la piel de la cara.