Tepasmas
El equipo técnico de la película ha creado un formidable arsenal de armas pesadas, todas ellas operativas, que utilizó el rey Juan para franquear los muros de la fortaleza. Aparte de catapultas y trabuquetes, en la película también aparece una torre de asedio construida a escala real que protagoniza una de las escenas de acción más espectaculares de la película, cuando el rey Juan redobla sus esfuerzos para quebrar la resistencia de los rebeldes. "En un momento dado, se arroja un bloque ardiente, una enorme bola de fuego, contra la torre de asedio", explica Joseph C. Nemec. "La parte en la que el proyectil la atraviesa de par en par es un efecto real, y la gente que sale envuelta en llamas también es de verdad. Y después lo hemos pulido todo por ordenador. Toda la secuencia es increíblemente realista".
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"Al tratarse de una historia real, sentimos la obligación de ceñirnos a los limites impuestos por la realidad", comenta el diseñador de producción Joseph C. Nemec. "Hemos dedicado mucho tiempo a documentarnos sobre la arquitectura de los siglos XI, XII y XIII y sobre la vida cotidiana dentro de un castillo. Uno de los hallazgos más interesantes que hicimos es que los castillos solían ir recubiertos de yeso y pintados con cal, de tal forma que los interiores eran invariablemente de color blanco. Esto constituye un dato histórico fascinante, pero de haberlo aplicado al pie de la letra, habríamos tenido algo parecido a "Princesa por sorpresa". ¡La nuestra era una cruenta película de batallas medievales! Partiendo de este principio, el resto puede ser muy divertido. Básicamente es un gran torreón central con un pequeño edificio anexo; cualquiera que lo ve percibe enseguida el efecto realista".