Después de meses de especulaciones y rumores, el director Chris Weitz, y la autora de la novela, Stephenie Meyer, confirmaron que Taylor Lautner seguiría interpretando a Jacob Black. Se temía que no sería capaz de estar en forma en el tiempo necesario. Sin embargo, se le dio el visto bueno después de que el actor consiguiera aumentar casi 12 kilos de masa muscular.