Arthur King
En la tablilla que Antonino, interpretado por Tony Curtis, lleva colgada del cuello cuando es presentado a Craso puede leerse: ANTONINVS-SICVLVS-ATE XXVI-LVSOR ET MAGVS-ATQ(VE) MVSICVS, lo que traducido quiere decir: "Antonino, siciliano, edad 26, ilusionista y mago. También músico". Estas tablillas existían realmente en la Roma republicana y eran portadas por los esclavos mientras se exhibían en el mercado o cuando eran presentados a sus nuevos amos. Obligatorias por ley, eran como una especie de "etiqueta" en la que debía especificarse el nombre, procedencia, edad y habilidades del "artículo" que se vendía.
Arturo Zafra
En la versión original, la voz que se oye por teléfono y que es la del actor que de pronto se queda ciego dejando el campo libre al esposo de Rosemary, es la de Tony Curtis.
Arturo Zafra
El diseñador de vestuario Orry Kelly se encargó de hacer los vestidos de Marilyn Monroe así como los de Tony Curtis y Jack Lemmon. Durante las pruebas de rodaje, entró al camerino de Marilyn para tomarle medidas y, mientras pasaba la cinta métrica alrededor de las caderas de la escultural actriz, le comentó bromeando: "Tony Curtis tiene un culo mejor que el suyo, Miss Monroe..." Entonces ella se desabrochó la blusa y le replicó, furiosa: "¡Pero seguro que no tiene unas tetas como éstas!".
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Tony Curtis, al preguntársele qué se sentía al besar a Marilyn, respondió: "Fue como besar a Hitler".
Arturo Zafra
Tony Curtis fue muy crítico con Marilyn. Decía de ella que "era una mujer con el cuerpo de una diosa y el cerebro de un niño de cuatro años".
Arturo Zafra
Curiosamente, los papeles de esclavo fueron interpretados por actores americanos: Kirk Douglas, Tony Curtis, Jean Simmons... Sin embargo, los roles de los romanos opresores estuvieron a cargo de actores británicos: Laurence Olivier, Peter Ustinov, Charles Laughton...
THE_EYE LUIGUI PEÑA
A partir de esta película a Jamie Lee Curtis (hija de Janeth Leigh y Tony Curtis) se la conoció como "La reina del grito".
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En un principio, la película iba a ser rodada en color. Así constaba en el contrato firmado por Marilyn Monroe. Pero al realizar las pruebas de maquillaje en los actores Tony Curtis y Jack Lemmon, observaron, que éste se volvía de un color verdoso, por la cantidad de maquillaje que tenían que poner en sus rostros para que parecieran cutis femeninos. Marilyn se enfadó muchísimo y quiso rescindir el contrato, pero Billy Wilder, el director de la película, le prometió que iba a quedar maravillosamente perfecta en blanco y negro.