Arthur King
Para la escena en la que se exhibe el cadáver del gladiador etiope Draba como ejemplo para los demás esclavos, los técnicos de efectos especiales confeccionaron un muñeco de látex a imagen y semejanza del actor Woody Strode que debía aparecer colgado de unas cuerdas boca abajo. Sin embargo, al perfeccionista Stanley Kubrick no le gustaba el maniquí, ya que pensaba que el público se daría cuenta de que era un muñeco y estropearía toda la secuencia. Tras mucho discurrir, decidió pedir al propio actor que ocupara él mismo el puesto del muñeco. Para asombro de todos, Strode accedió a aparecer totalmente inmóvil y suspendido de una soga boca abajo durante varios minutos. El maniquí que no llegó a usarse estuvo expuesto a la entrada del almacén de los estudios Universal durante varios años.
Imágenes de actualidad.
A Leone se le había ocurrido hacer una gracia para la primera escena de la película, que los tres silenciosos pistoleros estuvieran interpretados por las estrellas de su anterior trilogía: Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. Eastwood se negó, después de El bueno, el feo y el malo jamás volvió a trabajar con Leone, y la idea no pudo llevarse a cabo. Fueron reemplazados por Jack Elam, Woody Strode y Al Mulock.